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Espejismos.

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Qué somos, sino tan solo espejismos de los otros?

Espejismos donde ven lo que quieren ver,

pálidos reflejos de ensuenos,

retratos quizás,

de algunas líneas,

que una trémula mano,

enhebró sin piedad,

o tal vez de sinsentido,

que creemos tangible

y presume el latido al final

que somos espejismos de los otros...

Miércoles, 04 de Noviembre de 2009 21:16 Autor: dunkelseele. #. Tema: Meditaciones Hay 2 comentarios.

Vértigo I.

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Todo giraba, de izquierda a derecha, a una velocidad digamos, una rayita más del nivel pausado, sin ritmo ya. Al intentar caminar, parecía como si estuviese debajo de una campana de la independencia gigantesca repicando, lo que obligaba a cada paso a tambalear el cuerpo izquierda a derecha, una y otra vez, y si la cabeza era erguida se anadía el repetitivo giro visual de arriba abajo, abajo arriba como rueda de la fortuna sin fin.

Siendo bebé se experimentan los primeros pasos erguido, tambaleante, diferencia simbólica que nos separa de los camaradas primates. Ahora llega el recuerdo de esa sensación, de ese gran paso para la humanidad, de ese correr hacia los brazos de la madre que sonriente está atenta a que el crío no azote su esencia en las baldosas.

Todo gira de nuevo, cual retorno a la infancia, cual avión herido en combate, sin remedio.

Habrá que detener al mundo y bajarse ya, como rezan en sudamérica, o simplemente, habrá que saltar al tunel del tiempo y listo.

 

 

 

 

Domingo, 01 de Noviembre de 2009 22:04 Autor: dunkelseele. #. Tema: Meditaciones No hay comentarios. Comentar.

Maite zai tut

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Toda feria del libro esconde nuevas maneras de seducir, de embrujar, de atolondrar, siempre se presentan con más o menos metros cuadrados, con mayor o escaso bullicio, con espectaculares o tímidos eventos análogos, y siempre, siempre al final, terminan por heredar una lista de páginas a devorar.

Suelo afrontar cada feria literaria como me he conducido al conocer una nueva ciudad. Me explico: dejándome fundir entre sus calles para reconocer paso a paso sus olores, ruidos, paredes, su esencia, su rostro sonriente y oculto. La otra manera, más mesurada, es a través de guías o mapas que con anticipación interiorizo, desenhebro, reconstruyo para llegado el momento, hacer rendir los granos de arena del reloj de la vida.

Pongo como ejemplo dos ciudades que inician con “B”: Buenos Aires y Bangkok, ambas disímbolas, como fue la manera de acariciarlas, de observarlas, de sentirlas, de amarlas.

Bangkok requirió de mapas, libros explicativos que permitieron bajar a un plano cartesiano esa fusión que impregna el río Chao Praya a ambas orillas, donde a cada pier se toman las veloces embarcaciones cuales bondis, aparecen siempre repletos de cotidianos transeúntes que se desviven por llegar a tiempo a sus compromisos. El río exhibe su cara más fétida y pobre y alegre y vibrante,  un mercado en balsas, rodeado de casas flotantes, a medio derruir, paraíso cautivo para las nikon y canon. En otro sector, los tuk tuks zigzaguean entre el tráfico y el aroma a gasolina, conectando los palacios y jardines reales con las zonas de rascacielos y malls gigantescos.

En la afamada calle Corrientes cuenta la leyenda que alguna especial noche de luna, las 1001 librerías vecinas de 1001 teatros y de 1001 cafeterías, se ponen sus mejores galas, toman la calle, la invaden con sus mejores armas: sillones, música y jolgorio y presumen a sus anchas la vendimia cual zoco marroquí con sabor a candombre. Buenos Aires se decanta gota a gota, libro a libro, tango a tango…

Recorriendo los pasillos de la feria del libro en Monterrey me topé con algunas ediciones interesantes de la serie “ciencia que ladra”, adquirí algunos para completar la colección que inicié en Av. Corrientes hace ya un par de años. Conseguí una edición en alemán de “la metamorfosis” y al dar la vuelta emergió un stand que entre otras cosas, mostraba un cartel sobre la próxima película de “Boogie el aceitoso”, excelente personaje creado por Fontanarrosa y que de niño fiel seguidor fui.

El mejor paseo en catamarán por el río Chao Praya fue sin duda en la ocasión en que, gozando del buen uso del libro guía sobre Tailandia, encontré un pequeño apartado con información sobre elegantes cenas navegando de un extremo a otro del río. Vía internet, separé un par de lugares a pesar de estar aún a miles de kilómetros de distancia. No pudo ser mejor la idea, sin el email no nos hubieran dejado abordar siquiera. Bajo una ola de calor navegamos hasta el puente Rama IV y apreciamos tanto de ida como de regreso la fastuosidad de los iluminados palacios imperiales y el espectacular templo con sus cinco torres: Wat Arun.

Nuestra charla fue amena, virando del estupor, pasando por el terrible calor hasta recaer en las responsabilidades de amar. Según Lily: ‘’decir te amo cuando realmente se hace, engrandece a la persona”. Mi réplica consistió en ese entonces que eso era el equivalente a andar pagando un arancel de por vida.

Alejandro Dolina escribió en su afamado libro “Crónicas del ángel gris” sobre los amores imposibles. Aprovechando la única ocasión al año en que un sillón mullido reposa bajo los semáforos de la avenida Corrientes comencé a hojear la obra del argentino que deleita con cada página los embates, los avatares y los vaivenes con las morochas y rubias de un rincón, el barrio de Flores en Buenos Aires.

Había ido una  tarde a la biblioteca de la universidad por unos libros que necesitaba para descifrar los misterios de la bolsa de valores, examen en puerta y yo sin distinguir la diferencia entre un mercado bull o bear. Allí me encontré con Laura, quien de ipso facto se unió a mi causa y nos ubicamos en una cómoda mesa con pícaras lamparitas Realmente no estudiamos nada, con las consecuencias adversas que el futuro entonces nos acarreó, sin embargo, pasamos una velada de charla ininterrumpida, que viró de las diferencias culturales vascas y mexicanas al amor, terminando yo por aprender en Euskera el significado de “maite zai tut” y vivir en carne propia esa experiencia.

 "De cada mil personas que acaso pasen por esa puerta acaso nos conmueva solamente una. Del mismo modo, quizá solo una entre las mil tenga a bien impresionarse con nosotros. La cuenta es sencilla: sin contar percepciones engañosas y desilusiones posteriores, la posibilidad de un amor correspondido es de una en un millón”, explica Dolina. Levanto la vista, el bullicio prosigue en Corrientes, la librería Gandhi tiene una cara diferente, de feria, lugar mágico. Me levanto del sillón y me pierdo entre la multitud de cazadores de libros.

Pasando el stand donde Boogie el aceitoso mira con desprecio, está la puerta que dirige hacia el pasillo donde se ubica una exposición de España, con fotos de revistas del franquismo, libros no publicados en México, y entre ellos, me hace guiños uno para niños, escrito en Euskera. La curiosidad estira mi mano para hojearlo, en busca de algo, alguna palabra, frase que conecte con la nebulosa del recuerdo de mis gloriosos días en país vasco, y encuentro, ahí, en la feria del libro, ahí mismo, “Maite zai tut”.

 

 

 

Sábado, 17 de Octubre de 2009 17:39 Autor: dunkelseele. #. Tema: Meditaciones No hay comentarios. Comentar.

Handy man

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En algún momento de temprana infancia me regalaron un cochecito naranja mercedes benz, alas de gaviota, hermoso realmente. El hecho de que funcionara con baterías me intrigó sobremanera, así que manos a la obra! Al desarmarlo extraje una bobina que generaba el movimiento y la instalé en una lanchita haciéndola navegar en el lavadero de la casa. Ya animado con el éxito obtenido, busqué mi primera calculadora de micky mouse para ver cómo era que sumaba, restaba. Ahí me topé con circuitos integrados setenteros…. Ambos eventos, además de causar problemas con mis padres, proyectaron visiones en las que ya de grande me veía como todo un ingeniero que construía robots, naves espaciales…

En vacaciones de verano mi papá, consciente del mundo moderno y los retos del mismo, me hacía fungir como ayudante cuando afinaba el safari. Así, le pasaba pinzas, iba por agua para la batería, desarmaba piezas, observaba cómo él, basado en un libro de mecánica para Volkswagen, hacía y deshacía, cambiaba bujías, aceite…

Sin embargo, nunca me le pegué cuando quiso ensenarme el oficio de carpintería ya que para entonces el gimnasio era prioridad máxima, los campeonatos de atletismo se acercaban y el cuerpo distaba mucho de Carl Lewis, el famoso hijo del viento.

La inquietud estaba sembrada…Edison, Marconi, Pasteur, Da Vinci….devoré sus biografías y emergió en mí la idea de que el camino de la ingeniería sería lo mío.

Hace un mes haciendo el mandado encontré la mesa perfecta para el televisor.  Con entusiasmo la adquirí para darme cuenta bastante tarde que la oferta cede en precio para que el hábil usuario arme el mueble.

No big deal, después de repasar mentalmente el herramental disponible, caí en la terrible conclusión de que iba derechito a la guerra sin armas. Encaminé mis pasos hacia el especializado supermercado de herramientas: Homemart. Allí, en esa gigante ferretería, me surtí de los juguetes indispensables para todo hombre: taladro, conexiones eléctricas, flexómetro, brocas…

Ya en casa, con 40 grados a la sombra, desempaqué la mesa, saqué una por una las diversas piezas de la mesa, los millones de tornillos  y las múltiples e in iteligibles hojas que pretendían ser un instructivo. Pasados unos cuarenta minutos de total concentración combinado con sudor estilo bano sauna, decidí dejar esta tarea para ocasiones más benévolas, digamos, bicentenario de la independencia, paso del cometa Halley, retorno del cordero…

Para ser admitido al taller de electricidad, allá en la época de ochentera secundaria era indispensable superar varias pruebas, todo debido a la alta demanda de pubertos con sueños ingenieriles. La electrizante primera prueba fue recibir unos choques eléctricos en los dedos de la  mano para desanimar a los miedosos (oh, sí!) y divertir a los camaradas espectadores incluído al maestro. La siguiente era plasmar en papel una mesa de trabajo del taller y la tercera consistía en doblar entre sí unos alambres con unos alicates.

Estoicamente sorteé la primera, garabateé la segunda y…… zaz!  Houston llamando a tierraaaaa……resultado negativo con la tercera. Ahí, en ese momento preciso, debí reconocer y aceptar muchas cosas, quizás la prematura edad nubló mi juicio.

Después de desdeñar el trazo que hice de la mesa, contemplar los alambres sin doblar entre sí, me miró el profesor y con un aire de desprecio, asco infinito ante la inutilidad del ser que tenía frente a él sentenció lapidariamente: “vaya a otro taller”.

Frustrado, decaído, con miles de bytes desdibujando las sinapsis más elementales de mi cabezota, salí del salón y los pies me dirigieron a la primera puerta que encontré.  Entré, sin meditar lo que hacía, miré abatido los restiradores y después de unos mini trámites fui aceptado en el glorioso cuerpo de dibujo técnico industrial. Figuras tales como tornillos, engranes, hipérbolas, esquemas, perspectivas, lay out  esperaban por tres anos.

Pasado un tiempo de trazos y más trazos llegó el momento en que comenzamos a manejar tinta china. Fue un fatídico lunes, ocasión para lucir el uniforme de gala y rendir honores a la bandera. Coloqué el frasco de tinta sobre el restirador inclinado, que como Newton predijera sabiamente, resbaló y derramó su contenido sobre mí uniforme.

Nunca logré alcanzar algún 10 en dibujo, repito, nunca. No era lo mío, como ya había corroborado la derrota del taller de electricidad y si me quedase duda, con el baño de tinta.

En otra ocasión continuando con mi cavernario instinto de Handy man quise arreglar la cisterna del escusado que se había dañado. Sin leer instrucciones y sin tener la más remota idea del funcionamiento del mismo, me di a la tarea de desarmarlo, recibiendo un chorro de agua directo a los ojos, que me hizo caer mientras éste alcanzo hasta el techo, derramando líquido por doquier.

Cual cascada, alcanzó la habitación donde alcanzó un rincón, humedeció varios de mis libros favoritos, entre ellos, las máquinas de Da Vinci.

Todo salió mal.

En un momento de total iluminación tomé las piezas de la mesa, las regresé a la caja, subí al coche y estuve peinando las colonias aledañas al fraccionamiento donde vivo. Encontré una carpintería y zaz! Entre tres personas armaron la mesa por la módica cantidad de 150 pesos.

 Aprendí hasta ahora la lección.

Miércoles, 23 de Septiembre de 2009 21:48 Autor: dunkelseele. #. Tema: Meditaciones Hay 1 comentario.

Óxido existencial

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Estaba con el viento insistiendo, rodeando todo el cuerpo, buscando la falla, el error para que las alas esenciales surgieran, se expandieran, dejando atrás a lo accidental, pero no, las extremidades actuaban vigorosas, los latidos fusionados a las mínimas oportunidades de agarre a la piedra, mientras con posiciones inverosímiles, aferrado a la pared apenas iluminada por reflejos lunares, toma un respiro, observa al vacío, después a la ya lejana mancha, la carretera apenas recordada, girar, girar, sin miedo y entrever los reflectores de la que no duerme, la ciudad.

Las puntas de los dedos descubren dolores, novedades secundarias, la adrenalina las mantiene en quinto plano, evitar distracciones y admirar atrapado desde esa esquina, sacando provecho de la persiana que la luna regala.

De cuando en cuando fugarse, ser quizás, menos ciego o algo más talentoso, mirar, desde el rincón de la eternidad, total, el arrancar un pedazo de ella a lo fugaz, no arderá.

Un vendedor de motivos te lo mostrará diferente, querrá que vos des lo mejor de ti, te dirá que la cima es reservada para ganadores, que el éxito lo tienes a la vuelta de la esquina.

Frenar duele, conducir de regreso después de la epopeya sobre la roca, es un plus a la sorpresa de ascender a la cima, mirar, alegrarse y retornar. La fatiga estigmatiza la carne, los reflejos suenan con el letargo del diario devenir.

 

 

Domingo, 07 de Junio de 2009 18:34 Autor: dunkelseele. #. Tema: Meditaciones No hay comentarios. Comentar.

De pandemias y otras pequeneces...

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Nublado, a pesar de la temporada, el calor no arrecia, quizás tiene miedo también. Calles semivacías, cual periodo estival, la metrópoli se esconde, respira bajo mascarilla, se agazapa.

Pasé a comer unos taquitos al papalote, los meseros me reciben con la boca cubierta, mesas solas, les alegra recibir al comensal del día. Ya por la tarde, visito un café, solo, triste, abandonado por su característica de atraer gentíos, tumultos, antes ventaja, hoy irónicamente, un respiro.

Los nómadas hemos contribuido sin que sea nuestro objetivo a transportar plagas, lo admito, desde aquellos que peregrinaron por Europa cargando peste hasta los conquistadores que repartieron sin ton ni son viruela en América, siempre se da el caso de una población que recibe su dosis de veneno por parte de otros gozan de resistencia a la misma.

Las medidas tomadas para evitar contagios masivos permiten a las almas peregrinas pasear libremente, quizás no inmunes al virus, pero sí libres e inmunes al miedo repartido por los medios, los gobiernos, la sociedad.

Queridos lectores, permanezcan en sus casas esta larga semana de cuarentena, otros nos ocuparemos de las revelaciones.

 

 

 

Viernes, 01 de Mayo de 2009 15:49 Autor: dunkelseele. #. Tema: Meditaciones Hay 2 comentarios.

Lo más atractivo del abismo

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Un incorregible escalador de montanas cuyos dotados pulmones respiran aire desoxigenado a los 3500 metros de altura donde reside, explicaba en una plática los retos e inconveniencias de dedicar la vida al deporte de locos y vagos, aclarando el término vagancia como la acción de viajar a las montanas.

El abismo siempre acompana al escalador. Siempre, dejando solo dos opciones: vida y éxito y muerte con fracaso. Todo error, por milimétrico que sea, cualquier desconcentración, termina sin más remedio que en el final. Así es la montana, así el ánimo de alcanzar la cima.

En el día a día el abismo está presente, aunque le ignoremos rotundamente. Ahí, agazapado, fuera del área de visión, se transmuta y se lame los bigotes en espera de la caída, del abrazo infinito hacia él. Normalmente lo ignoramos porque si ya de por si la vida tiene bastante en que ocuparnos, ir por las calles paranoicamente cediendo terreno al abismo, pues desembocaría en una nada llevadera existencia. Tendemos a mirar a otro lado, donde las chicas sonríen, donde los pájaros trinan temprano, donde las fuentes derraman chocolate, donde estamos en primera fila del concierto, donde la maestra nos pone la estrellita en la frente por nuestra excelencia académica. Y al cabo de los días, anos, adormecidos nuestros sentidos, embriagados, nuestros suenos, nos damos cuenta de reojo que ahí está, sí, el abismo, a un paso, cerquitita, seduciéndonos, hablando al oído.

Ya en el fondo, habiendo gentilmente cedido sin darnos cuenta, comienza la desorientación, la falta de aire, la sobrexplotación de las pasiones, la destrucción de los palacios de los suenos, nos saturamos de venenos, culpamos a los otros, dejamos de escuchar....

A diferencia de la montana, aquí si hay camino de retorno y ya retomándolo, desandamos equivocadas vías que creímos ciertas, latentes, palpitantes. Eso sí, el trance aporta experiencia y complementa la existencia humana.

Lo más atractivo no fue evitarlo, ni caer, ni residir en él, ni salir a flote, ni alejarse. NO. Lo más atractivo, queridos lectores, lo que realmente hace atractivo al abismo, es el abismo mismo.

Un par de meses después de escuchar la charla sobre alpinismo, surgió la noticia mundial de que algunos de los amigos del conferencista que conocí en aquella ocasión, desaparecieron en el Himalaya. El abismo cumplió con lo suyo, ellos, simplemente, fueron tragados, forever

 

 

 

 

 

Domingo, 22 de Febrero de 2009 17:20 Autor: dunkelseele. #. Tema: Meditaciones No hay comentarios. Comentar.

Suena jazz, charlas de café....

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Hoy me he descubierto melancólico al dedicar unos momentos a mí y no a las constantes tareas que enfrento día a día. Curiosamente, hace muy poco me di cuenta de algo innegable, que apenas empecé a sopesar: mi nómada espíritu.

Suena jazz, charlas de café flotan en el ambiente....finales de década, una vez más, y todo se respira tan monótono...tan monótono. Un par de enamorados ignora mi presencia y se dedica a lo suyo, abrazar, carinitos, sonrisas, besos furtivos.

El espíritu del nómada es contradictorio, apenas comienza a sentirse a gusto, a reconocer kioskos del periódico, a saludar al cartero, a saborear las delicias de los pintxos vascos cuando ya está caminando paranoicamente, cuidando el pasaporte, escudrinando miradas ajenas en musulmanes mal encarados, cruzando detectores de metal, afinando sinónimos, rezando a milenarios budas. Y de nueva cuenta, cuando ya la sopa es familiar, cuando la cerveza shinga gorgotea por la garganta, cuando las enchiladas placeras se volvieron cena obligada, ya aparecen las arepas, los bunuelos, las bandejas paisas y antes de que termine de engullirlas todas ya estoy de vuelta en los tacos de carne asada y la machaca con huevo. Mas grave es aún, el hecho de arrancar trozos cardiacos y dejarlos en bellos lugares, para con el resto, retornar a la base de la vida.

Cómo llamar esto?? Acaso podría titularse El extrano caso de un inquieto moreliano, que buscó en los lagos tailandeses, o en el trasiego de los zocos marroquíes, en los nevados andes o en la soledad de la Patagonia, una parte de sí mismo sin la cual probablemente nunca hubiera podido comprender del todo por qué escribía, por qué vivía.

Pasear entre los límites, fronteras creadas por el hombre, pareciera mi solitario destino. En el largo y aburrido inter, solo queda prenderse de los recuerdos mientras la próxima expedición se alista.

 

Sábado, 07 de Febrero de 2009 22:38 Autor: dunkelseele. #. Tema: Meditaciones No hay comentarios. Comentar.

Lecturas y desvaríos

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Un café, cortao, vamos, un macchiato pues, joder! Esta gente no sabe ni a lo que se dedica. Venga, el vuelto, gracias.

No hay mesas disponibles, muy al contrario de lugares sin alma, digamos amablemente atmósfera, que he conocido. Vale. Comienzo a hojear primero, después a leer detenidamente, las páginas del país semanal, hasta llegar al artículo que me permite escabullirme de la charlas vecinas, de olor a crepa de jamón con queso, de las miradas de los camareros en espera de mis órdenes.

Piccard. Familia Piccard. Suizos, 3 generaciones de aventureros y científicos, excelente combinación para estos aciagos tiempos de Bonds hiperviolentos. Devoro la historia  mientras mis conexiones mentales se evaporan a cabinas submarinas, globos aerostáticos, aviones solares.

Cuántas clases de mexicanos hay? Muchos hablan de fresas, nacos, chilangos, regios, culiches, jalisquillos, una fauna digna de zoológico. Yo los catalogo simplemente de dos maneras: Los mexicanos que fabricaron los dispositivos ópticos para los vehículos de la NASA en marte. Éstos amigos, hermanos espirituales de los Piccard, saben anticipar el futuro, crear, transformar, parecen alquimistas revolucionarios.

Tenemos la otra clase de mexicanos, recordemos a aquellos que borrachos apagaron con orines la llama del soldado desconocido en París. Esa es la otra clase de mexicanos. Para mí no hay duda, solo existen esas dos clases. La pregunta es... Cuántos hay de cada una???? La respuesta nos dará la clave del país, su futuro.

Continuo con la lectura. Ahora se habla de la diversidad religiosa del planeta. Otro tema de meditación, ya vapuleado por mi curiosidad. El marketing es todo. Inconexa relación, no???

Me explico, el gran mercadólogo del cristianismo, San Pablo, aventó a las masas el discurso en la mismísima cima del monte Aerópago. A partir de ahí se comenzó a gestar el movimiento en occidente.

Ahora, Ratzinger desdice a Wojtilia, el infierno con toda su rudeza existe, así como el cielo con nubecitas. Los Piccard han bajado a las profundidades del océano y volado entre nubes, extremos planetarios, elementos de la misma cadena. Unos evolucionan, otros, se aferran al medievo y otros, los peores, se mean en el orgullo de naciones.

Así es este mundo. Cierro la revista, ideas combinadas, divagaciones al parecer inconexas, lecturas que invitan a la irreflexión. Me quedo mejor con frase del maestro Alejandro Dolina:

Ignorar las consecuencias de los propios actos, eso es el infierno.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Viernes, 02 de Enero de 2009 21:38 Autor: dunkelseele. #. Tema: Meditaciones No hay comentarios. Comentar.

Crónicas malditas III. El espejo.

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Vagos momentos en el infierno.

Al sucumbir el resto del atardecer,  el asombró creció al ver cómo las nubes se deslizaban  rápidamente, como nunca antes nadie las había visto hacerlo. La tristeza se apoderó de mí. Supe que el fin estaba cerca. Eché una mirada alrededor y vi el paisaje repleto de zarzas, con renovadas espinas sedientas de trémulos pellejos, bastante hostiles. Los dedos de mi pie cantaban a mi sistema nervioso el mismo estribillo de dolor; ignorando esto, arrastraba el pie pensando cómo huir. Era imposible. Enfrentar a eso que hasta entonces, se mantenía indescriptible.

El guía ofreció más polvo blanco, el cual acepté sin chistar, y en un instante preferí  ocurrió guardarlo, fingiendo comerlo. Lo puse dentro del pedazo de ropa que  alguna vez fue  pantalón. La oscuridad rodeó todo. Mis dientes desobedecieron y rechinaron.

Las sombras del verdadero mal.

Nos detuvimos para que el guía tomara unos palos, los frotara y nos los devolviera igual como estaban. Así, supe la verdad: ¡Nunca había tenido poderes especiales! Nuestras alucinaciones nos habían hecho pensar que fabricaba hachas. Comencé a llorar discretamente por la desgarrante verdad.

Un ruido retumbó tras de nosotros. No quise mirar, porque sabía que sin los polvos, toda la crudeza de la realidad sería ya una certeza. El guía y el restante camarada se mantenían  estoicamente erguidos, impacientes a lo que velozmente se acercaba detrás de mí.

Un sonido de agitadísimos jadeos nos alcanzó!!  Miré. La imagen detiene el tiempo, cualquier reloj sucumbe ante ello. Dentro de la profunda oscuridad, se podían distinguir unas figuras negras como siluetas humanas. ¡Eran muchas, incontables y venían hacia nosotros! No pude más. Tuve que correr mientras  orinaba terror… el guía gritó: - ¡¡¡¡¡Idiota, no tomaste el polvo,  morirás cual cobarde eres!!!!!!- Fue lo último que dijo, porque varios monstruos, ya no encontré otro nombre mejor para ellos, lo decapitaron y luego penetraron con sus negras ¿manos? al cuerpo sin vida para hacerlo estallar y rociar de sangre todo alrededor.

Observé al otro compañero que luchaba con su “hacha” e increíblemente mantenía a raya a varios enemigos al mismo tiempo.

¡Entonces me rodearon y atacaron! Abrieron unas heridas longitudinales, de media espalda y la sangre se transmutó en festín. Desesperado, tomé la piedra, que a ser verdad, no servía de nada. ¡Unas garras alimentadas con un aullido  tomaron mi cuello al tiempo que mi mano libre rasgaba el bolsillo para obtener medios de defensa! Saqué el polvo blanco en el instante justo en el cuello comenzaba a abrirse sin delicadeza.

En fracciones de segundo lo dirigí hacia donde supuestamente se encontraría la cabeza del atacante y lo lancé. El efecto fue increíble: ¡El ser me soltó y comenzó a retorcerse, mientras expelía espeluznantes ruidos! Los demás oscuros detuvieron su ataque y dejaron en paz al compañero de pesadillas, quien miró asombrado.

El asqueroso ente despidió pequeños rayos de luz que evolucionaron en una espiral de luces y eso impactó a los oscuros, retrocedieron, quisieron fugarse, para finalmente caer atrapados en el absorbente remolino.

Un sonido infernal saturó mis oídos, el remolino tomó forma de bulto, cayó y comenzó a apagarse. El Camarada se acercó y ambos vimos extasiados el fin de los demonios y de la pesadilla.

No hay fin para el mal.

Al extinguirse las llamaradas de luz un muy familiar cuerpo yacía en el suelo. Nos acercarnos, tomamos unos palos y comenzamos a golpearlo salvajemente hasta que muriese. Al no responder, lo abandonamos y huimos juntos sin rumbo fijo.

Al día siguiente, descansando de todo lo vivido fuimos despertados por un forastero. Presumía heridas por todo el cuerpo, llevaba un pañuelo que ocultaba la mitad de la cara y cubría la cabeza con un ancho sombrero.

Su voz fue extrañamente familiar, muy familiar: -Han pasado un mal momento. Yo también. Nacer materialmente fue doloroso, aún así, se los agradezco. Ha sido una experiencia increíble. - Se quitó el pañuelo y el sombrero, provocando un ininterrumpido alarido de mi compañero. - ¿ Me reconoces, hijo de puta? -

Sentí que enloquecía completamente. El otro emprendió la huida, dejándome a merced de ese hombre, quien dolorosamente era yo.

-Represento todos tus miedos, tus oscuridades internas, con las que has luchado estos últimos días. Fuiste un guerrero ejemplar, casi nos venciste. Afortunadamente descubriste la forma de materializarnos. -Crees que existe un dios bueno y uno malo. Eso es un cuento. El verdadero mal está dentro de cada ser humano. Es parte de tu naturaleza. La hechicería a la que te has expuesto con todo eso del silencio, de los pies descalzos, de la peregrinación, era para prepararte a entrar al pueblo de los brujos y convertirte en uno de ellos.  Con el fin de conseguirlo, debías enfrentar a tus seres internos y vencerlos. En tu misión contabas con un ayudante: el polvo blanco. Ese preparado te daba fuerza y visión,  increíblemente nos ofrendaste y la legión se unificó en este cuerpo. Has dado forma a tu mal. Te lo agradezco, ahora podré vivir entre ustedes y hacer el mal a su mejor estilo.-

Yo lloraba, imaginando lo que pasaría, cuando el “yo” expresó: -Te dejaré vivir para que sufras infinitamente mi vida. Mi vida es la tuya y si llegaras a sucumbir, yo no. No te preocupes por tu amigo, él ya murió.- Y dentro de mi mente, surgió la imagen de cómo el compañero de penurias se suicidaba enterrando una zarza en el corazón.

-Ahora vamos al pueblo aprendamos todo lo necesario de esos chamanes para incrementar nuestro poder.- Entonces  tomó de la mano y nos fusionamos en un solo ser.

 

Desde entonces cuando duermo sueño que  me persiguen ángeles, y cuando estoy despierto me dedico a matar.

Lunes, 08 de Septiembre de 2008 22:44 Autor: dunkelseele. #. Tema: Meditaciones Hay 2 comentarios.

Crónicas malditas II arrastrados por el mal.

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¿Preguntas?

Llevamos caminando seis horas en las que cualquier pregunta sale sobrando. Nadie ha dicho nada, ni un quejido, ni un sollozo. Sólo quedamos 13 y no presentamos nuestras fachas dominicales, es decir, a unos les falta un dedo, a otros una oreja, otros más tienen heridas inolvidables para cualquier párvulo, sobre todo algo que tenemos en común es la locura de seguir este camino y el eco del silencio..

Al pasar las horas de canícula nos detuvimos en un arroyo, limpiamos heridas y raspamos almas.  La cabeza  daba vueltas por el sol, por las heridas en la boca…

El guía se acercó y dijo: -La noche anterior fue dura para muchos,  no debemos claudicar en nuestra tarea… llegaremos a nuestro punto y cumpliremos lo ya escrito.- Al mirarlo supe  que presumía una mitad de oreja izquierda,  sin inmutarse por nimiedades. En ese momento, sentí que la furia  posesionaba mi raído cuerpo como nunca antes lo hubiera experimentado y quise reclamarle por los desaparecidos, por mi lengua, acerca del asqueroso ojo que se había pringado en mi mano y especialmente del  polvo blanco que  me habían dado.

Como un adivino, miró a mis ojos y pausadamente soltó: -Siento tu odio, y leo en tu esquiva mirada guardadas inquietudes. Este balanceo entre dimensiones te servirá para purificarte, para crecer, para reciclar tus temores, para ser grande. Tal vez no lo termines,  y si lo lograses, serás recordado por ello.- Una extraña calma rodeó el ambiente, decidí dejar las inquietudes para después. Total, además, lo único que de mí surgía era una emisión  de gruñidos cual famélica bestia. Caminamos entonces hasta que el horizonte se desdibujó de tinto. Después de los sucesos experimentados, mi instinto de conservación agudizó mis sentidos, busqué y preparé secretamente una arma, una afilada piedra que recogí durante el tiempo en que bebíamos agua…ésa sería usada para defender mi vida, y ya sabiendo de antemano que la huida era imposible, no me quedaba otro modo de proceder.

 

Al detenernos, los supervivientes ofrecieron agua y más carne, que estaba fresca, a pesar de que no habíamos cazado nada. Como pude, mastiqué  esa novedosa carne y bebí hasta refrescar mi cuerpo. Ya para entonces el sol había causado los pertinentes estragos por que se presentaban como menú de quemaduras en la cara y, encima de eso, la deplorable situación de los pies causaba lástima.

Cuando  ofrecieron los polvos negué tomarlos. Los compañeros insistían a señas,  solamente que yo no  iba a drogarme en espera de que alguno de ellos nos terminara de matar. Entonces, el guía, molesto, sentenció con una voz fuerte  - Me has obligado a hablar cuando no debía, y eso lo pagarás a su debido tiempo. Veo que aún no comprendes la importancia de esto. Crees que vives en un mundo donde tus sentidos y juicios son la base de la realidad,  andas mal, como todos los incautos. Ese polvo contiene una sustancia que te protegerá de las fuerzas que nos han estado atacando cada noche. Te producirá un sueño al que debes de seguir, porque es lo que realmente está sucediendo, aunque creas que son solamente alucinaciones. Este aliciente ha sido preparado por un hombre, llamado El Señor de los Espíritus, bajo ciertas circunstancias y con las bendiciones correspondientes. No te puedo decir más por ahora, a tu tiempo te darás cuenta de las cosas,  y entonces pagarás por haberme obligado a hablar. Es importante que lo tomes, porque así todos nos podremos ayudar en nuestra misión.-

Doblé la cabeza para observar a mis compañeros y vi que, humildemente, escuchaban sus palabras. No sabía qué pensar. Con tan sólo 17 años, yo era el más joven de ese grupo de lisiados y temí ser engañado.  Giré la la cabeza en negación.

El guía, dio una vuelta y  dio la espalda. Pronunció algo ininteligible y fui tomado de los brazos por varios, y lentamente una mano intentaba abrir mi boca. El guía gritó: -¡De prisa que no queda mucho tiempo, ya es hora de que aparezcan!-

Uno de los hombres mostró un oxidado, sucio y desgarrador cuchillo, sonriendo glamorosamente dentro de su podredumbre, lo acercó hacia mi ojo izquierdo. Comprendí que estaba realmente perdido. Abrí la boca para gritar y en ese microsegundo fue llenada  del salado polvo hasta mi garganta. Caí al suelo envuelto entre las nieblas de un revaluado sopor, escuchando cómo uno de los tipos saboreaba su último dolor al  expulsar sangre y  baba verde por la boca…

Las sombras dentro de las sombras.

Al recobrar la visibilidad el guía frotaba ramas de árboles hasta convertirlas en filosísimas hachas, que rápidamente pasó a una horda de bizarros seres, quienes haciendo uso de movimientos ágiles las tomaron y se prepararon para entrar en batalla. Miré a mi derecha y  una carroza con tres caballos estaba preparada. Decidí huir en ella lo antes posible, alejarme de esas criaturas enloquecidas,  cuando una disonante vibración comenzó a retumbar metros atrás. Asustado, miré hacia allí y no pude más que gritar como un cerdo cuasi degollado. Cerré los ojos y  me arrastré como alada serpiente hacia el carruaje, escuchando gritar a los seres detrás de mí… Encontré una de las hachas, la tomé con una mano, puesto que con la otra sostenía la piedra que era totalmente un juguete comparado con el horror de ese momento. ¡Súbitamente, las hierbas se tornaron en zarzas hirientes que rasguñaban todo el cuerpo! El dolor de la boca, los pies sangrantes, las espinas que navegaban por el cuerpo, no bastaban para que la droga  me durmiese. ¡Sentí que se arrancaban los cabellos e instintivamente dirigí el hacha hacia donde creí que podría encontrarse el enemigo! Nada. Traté otra vez mientras las lágrimas  impedían respirar y tuve suerte. ¡Mucha suerte! El hacha golpeó a lo que  atacaba y le entró hasta que sentí partir un hueso (nunca supe cuál, porque ignoro anatomía de alucinaciones). Al sentirme libre, alcancé la carroza, subí en ella y al hacerlo, los dedos de mi pie izquierdo estaban colgando del empeine. Con el desmayo cerca, los reuní de nuevo con un trozo de tela de  camisa,  para inmediatamente azuzar a las bestias para emprender la huida….

Sólo tres para todo el infierno.

Supe que estaba cerca el lugar a donde nos dirigíamos. A estas alturas nadie podría negar que esos tres harapientos poseían una facha horrible: mutilados, apestosos, con la ropa hecha pedazos y la mirada distante.

Se detuvieron a beber agua y el guía comenzó a hablarnos:  -Ustedes son los únicos que quedan. Sólo nos resta una noche más para terminar esto. Se estarán preguntando algunas cosas, así que es importante compartir más de lo que sucede-.

-Están descalzos porque así tienen contacto con la madre tierra, un beneficio dadas las circunstancias. Ahora, el silencio es necesario porque las palabras limitan el flujo del hechizo y su fina consecución. Sólo a mí está permitido el habla, así que ya saben  Por ello les cortamos la lengua, porque si pasaban su primera noche pudiendo gritar, el fin nos habría cubierto con su manto. No se  agobien, al término de esto, si todo sale bien, volverán a hablar, aunque cabe aclarar que no del modo en que estaban acostumbrados.-¿Entonces, qué es lo que buscamos? Al pueblo detrás de la montaña, habitado por brujos desde tiempos muy atrás. Ellos nos recibirán y curarán nuestras heridas. Ahí estaremos bastante tiempo, siguiendo sus instrucciones…

-Todo el que quiera llegar al pueblo debe luchar consigo mismo. Es lo que han vivido estos días. Al principio comenzamos las jornadas 101 peregrinos,  hoy por hoy, quedamos nosotros tres. La mayor parte de los que han sucumbido se han liberado de sus legiones, lograron pasar el umbral de la muerte sabiendo quiénes eran. El polvo mágico les abrió la percepción a otros lugares, desconocidos por los hombres,  muy familiares para nosotros.- El guía se volvió hacia mí y  soltó con seriedad: -Lo que hemos comido fue carne de caballo. De tu caballo. No teníamos nada más y no tenemos nada para hoy.- Luego, sacó intempestivamente una tiza de carbón y  vociferó: -¡Muestra el pecho! ¡Para esta noche recibirás lo más importante que puedas tener en la vida y necesitarás presumir el símbolo del Señor de los Espíritus!

Dudé un instante, antes de  ceder a sus peticiones. Para ese momento, ya no sabía mucho de mí. Tanto dolor, la falta de descanso, los efectos de la droga, el sol hiriente, los pensamientos repetitivos de abandonado hogar, de las carnicería pasadas y el miedo creciente,  impedían dar cuenta de lo dura que era la situación. El guía trazó unos símbolos extraños que sólo el cancerbero del purgatorio pudo haberlos imaginado. No pude más que esbozar una leve mueca cuando terminó su trabajo.

-Terminemos nuestro camino- expresó- recuerden que pase lo que pase- sonrió mostrando los dientes deformes, apestosos y sucios -la verdadera batalla es contra ustedes mismos.-

Viernes, 05 de Septiembre de 2008 04:28 Autor: dunkelseele. #. Tema: Meditaciones No hay comentarios. Comentar.

Crónicas malditas. El senor de los espíritus I

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Los peregrinos.

 

Ojo, Se suele decir que el párrafo inicial de una novela es crucial para engatusar lectores.

 

Recuerdo vagamente lo que sucedió, cómo sigo aquí, dificultosamente respirando, desnudo, con ese tatuaje en el pecho… Resulta interesante cómo las personas no nos damos cuenta de que caminamos entre resquicios de planos diferentes, bifurcados todos y simultáneos a locura.

 

Si nadie se entera de lo que he vivido, no podré dejar algo para este mundo.

Todo comenzó un día común y corriente, sol abrasante, sin nubes en el cielo, viento cálido. En esta parte del mundo los bosques limitan en desiertos,  así como las fronteras del saber se entrecruzan con desvaríos neuronales. Cabalgo en busca de una señal que guie mí camino, una brújula existencial, y es que desde que  escapé de casa, he recorrido mundos en busca de algo que defina mi paso terrenal. Adelante, a lo lejos, diviso una peregrinación de hombres, que por su campaneante  andar, se apreciaba claramente que eran fuera de este mundo.

Al acercar el trote observé su devoción a la tierra ofreciendo sus plantas descalzas, lo que fue un indicio de que había dado con algo desesperado,  unos personajes que despreciando   el abrasador calor, dirigían sus escuetos cuerpos hacia lo superior. Aupé de la montura y pregunté al más cercano: -¿A dónde se dirige, buen hombre? -Con una mirada profunda,  distante, sólo negó con la cabeza y continuó caminando.  Me sentí como un idiota al no recibir respuesta,  necio como soy,  acerqué de nueva cuenta y le volví a cuestionar: -¿A dónde van?-

De repente sentí algo húmedo escurrirse por mi frente: el muy cerdo me había escupido. Enfurecido, intenté golpearlo y tan solo levanté el brazo cuando ya los demás miembros de la procesión  tomaron mi brazo y detuvieron mi golpe sin decir palabra alguna. De entre la mitad de la procesión surgió quien sería el líder, e hizo señas para que  soltaran, luego, con un ademán  llamó y me apartó del grupo de peregrinos para decir: -En esta procesión sólo yo puedo hablar. Nos dirigimos hacia nuestro destino. Únete a nosotros.-

-¿Cuál es su destino?- pregunté sorprendido -¿Llegar a un templo y rendirle tributo a Dios?- Con una sonrisa enigmática y pesando las palabras, contestó: -Algo más que eso, vamos con el mismo Dios, no preguntes más, el camino es largo y necesitarás tu saliva, así que si vuelves a hablar- enfatizó con voz lúgubre -no llegarás al final.-

Miles de ideas recorrieron mi mente en ese instante. Algo sonaba mal y era tan irresistiblemente atrayente, que no podía negar, como si una fuerza seductora  hiciera rendir… ¿y si era algo maligno? No importaba, hacía tiempo que vivía alejado de Dios. Así que si era para acercarme a él o no, poco importaba. La aventura se presentaba interesante, ya que ofrecía un plus de lo que en la vida había conocido.

Asentí con la cabeza, tratando de ocultar los pensamientos que retumbaban en ese silencio,  parecía como si los 21 peregrinos conocieran perfectamente lo que yo sentía. De inmediato descalcé mis pies e inicié la marcha. Comencé a observar a cada uno de mis nuevos acompañantes, todos tenían una facha extraña  que los hacía distinguibles unos de otros.  Unos, una barba rala; otros, el pelo largo; unos más, las uñas afiladas; otros, los dientes deformes. Eso sí, tenían algo en común: un extraño dibujo, tal vez tatuaje, no sé… Unos lo llevaban en el cuello, otros en el reverso de la mano.

La mente comenzó a divagar mientras los  pies saboreaban los lengüetazos de fuego cada vez que daba un paso: ¿Y si son de una secta que adora al oscuro?, No, no creo, tal vez son de una secta cristiana que le gusta el dolor para llegar a Dios… ¿ Y el silencio?… ¿Cómo lo soportan? Habían pasado escasos minutos y yo ya quería hablar…

Además el recorrido por el que andábamos en plena sierra dio inicio al desierto, paraíso de  de animales peligrosos, justo para templar el alma de quien buscase dolor.

 

Al cabo de unas horas nos detuvimos y gimoteaba por el ardor en los pies, poblados de  ampollas sangrantes,  y me asombré por mis compañeros que ignoraban con gran fortaleza ese detalle.

 

Pasado un tiempo, de entre sus ropas extrajeron un bolso, que contenía un frasco con agua, carne seca y unos polvos extraños.

Pasaron primero el agua, de la que bebí poco, porque pronto  arrebataron la garrafa. Luego, siguió un trozo de carne, que olía algo mal. Con cierto asco, engullí el pedazo y tosí como si tuviera un pedazo de suela de zapato atorado en mi garganta. Finalmente tocó el turno a  los polvos, el más viejo hizo señas de que los pusiera debajo de mi lengua. Obedecí, cosa que no debí haber hecho, porque inmediatamente,  adormecí.

Sangre en el cielo.

Comencé a conducir un tenebroso carruaje tirado por bestias, acompañado de unos seres extraños armando mucho alboroto. Los muy cabrones vomitaban constantemente un líquido azul que se evaporaba y se iba al cielo tornándolo naranja… Les ordené que no lo hicieran más y solo recibí burlas y desprecio. Algo atronador sonó detrás del carruaje, por lo que de reojo turné la mirada  y sentí morir.

La palabra del dolor.

Los extraños colegas fueron presas del terror, tuve que azuzar a los equinos y con fuerza jalaba las riendas a más no poder, cuando  me di cuenta de que la lengua estaba muerta, comenzando a podrirse. Atrás, aquello se acercaba más y más…Sudando, desperté del ¿sueño? y todo estaba oscuro… Miré alrededor y  estaba solo.  Enfurecí pensando en que aquellos tipos  habían drogado y abandonado a mi suerte. Al intentar gritar  la peor de las pesadillas era realidad, la lengua no estaba en su sitio. ¿Dónde? Quise moverla y no sentí nada, por lo que desesperado, la busqué con mis dedos sin respuesta. Entonces y solo entonces, emití un gutural aullido, de esos, sí, de esos, de personas maniatadas en hospitales mentales y el eco  devolvió cual espejismo lo mismo…

Recordé mi  montura, la busqué por todos lados, bajé por unos peñascos oscuros y  tropecé. Rodé varias veces hasta que  detuve con la saliente de un precipicio. En ese instante, quería  matar a esos desgraciados que  habían dejado mi boca muda por siempre.

 

Los restos de la compañía.

 

Como pude, logré subir hacia el lugar donde había despertado… horrorizado,  encontré  una escena que se abrasó con ígnea magma en mi inconsciente: pedazos, pedazos, miles de pedazos rojos, goteantes, carne, carne roja sembrada alrededor mío; como si alguien hubiera molino cien vacas enteras en unos cuantos nanosegundos. Enfocando mi temblorosa visión, apareció entre dos piedras una mano arrancada de su común ubicación, los dedos presumían aún un anillo en el dedo anular. El dolor de la extirpación y el sabor a sangre  impedían razonar, dar sentido y buscar una respuesta a esos bizarros y escabrosos momentos. Recargué la mano izquierda sobre una piedra para sostener mi atormentada alma, todo daba vueltas y al hacerlo, sentí un crujido seguido de un líquido tibio deslizándose entre los dedos. Acababa de aplastar un ojo. No pude más y febrilmente me desbarranqué entre las rocas.

Martes, 02 de Septiembre de 2008 22:06 Autor: dunkelseele. #. Tema: Meditaciones Hay 1 comentario.

Puertas

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Ventanas, puertas, accesos, llaves, candados, cámaras secretas, reflejos, códigos, passwords, Eingang, Ausgang, vía láctea, encrucijada, destello, catalejo, teclados, cámaras ocultas, clave de sol, cajas de pandora, ciberespacio, agujeros de gusano, conectores neuronales, túneles ferroviarios, cajones, cofres, hornos, thermos, conexiones, DNA, pasajes, fugas de Bach, cafeteras, REM, pipas, cohetes, mates, USB, microscopios, códices, despertador....sí, despertador...ese, ese es, ese es el invento mas tenebroso, el asesino de los sonadores. Así de simple.

Sábado, 30 de Agosto de 2008 19:00 Autor: dunkelseele. #. Tema: Meditaciones No hay comentarios. Comentar.

Seco....

Seco, más que un martini de Bond, esa es la palabra exacta,así andan estas neuronas infiltradas ahora en la corriente financiera telúrica, planes de negocio, rollos para mantener la vida y parir a esa cafetería bandera de sonadores y delirio de musicales.
Y mientras qué sucede? encuentro concursos para darse un gustazo en el Blog del país semanal, un gustazo tan escatológicamente goloso, que el mero orden, bases del mismo, duración del mismo, fin inevitable del goce, terminaron por arrancarme las mas deliciosas carcajadas por la situación. Y qué decir de los comentarios al concurso, wowowow, que vida esta tan sorprendente!
Después vino el reencuentro conmigo mismo, mirar el espejo interior y descubrir esa realidad, ese potencial dormido, ese corazón que no avanza, se queda, se espanta, temeroso cual nino de kinder... Mentalizarse a que el viaje sigue, es infinito, eso es, eso falta, gambetear el dolor y poner la mejor cara, creértelas de todas por todas, sabértelas todas, como diría un porteno: A mi? A mí qué me venís a contar che, Yo, sí, yo la tengo bien clara...
Vaya mundo, lleno de sorpresas, inseguridades, destinos a medio escribir, ausencias prolongadas que terminan por eternizarse.
Moving forward, lets say it lets not open doors, just options, which at the end and always at the end, are the only things to die for, things that move faith, that makes a boy turning into a man, things that no one must forget, things that hurt, things that creates great people.
Diálogo conmigo mismo, quiero reemprender el vuelo, dejar, abandonar...no es huida, es recomenzar, reconstruir, padezco del síndrome del condenado a vivir todas las vidas, como el pirata de Sabina, y sin embargo, prisionero de una sola con sus terribles consecuencias einstenianas.
Wer weisst dann, wer hat die Schüssel um alles zu erreichen?
Ella, así, con mayúscula, infinita tránsfuga, inalcanzable como tenía que ser, por qué forma parte de este texto? Por qué se entromete en los desvaríos nocturnos de esta alma en pena? Será porque es causa y efecto, primer motor móvil, aleteo de colibri, perfume de todas las flores, latido último de infartados, nube de humo de opio en narguilé, calendario remoto de feliz infancia, último aviso del súbte en BSAS? Eso y más bastan para que aparezca.
It is impossible to count the number of times it happens, it occurs, thus, probably it refers just a lack of conexion, mental conexion with desires, with life, with pain.
Und unter diese Situationen, gibt es keine Bildungen, nur Erinnerungen, oder Träume, und die Leute glaubt es nicht, dass ich möchete lieber etwas anders machen, als was ich machen musste. Singen! Alle singen! wir alle haben schöne Stimmungen! Der Fluss kommt!
Swimming among those rivers, some one is able to find, to discover, to enjoy a game of possibilities, all real, but knowing that only and just one will turn over the path till now walked, and direct all the efforts to a unthinkable desires of being. Where, how who?
Brincamos de una dimensión a otra, aleteamos buscando nido, nido nido, dónde estás? Digo que no dije lo que quiero decir, eterno fingir que no se finge lo que se finge.
Once again, she, she appears, unstoppable hummingbird which escapes of the flower traps and gives us an idea of lonlyness...
Wieso???
WIESO, fragen es ist leider verboten.

Viernes, 30 de Noviembre de 2007 22:32 Autor: dunkelseele. #. Tema: Meditaciones No hay comentarios. Comentar.

La rutina anestesiante...

20071008065458-tn-pulsarcangrejo.jpgLa Mediocridad se vuelve rutina, cuando a pesar de la vida, nuestras posibilidades de extinción se incrementan por la falta de güevos para alcanzar niveles superiores se presenta. Vivir como un simple mortal es lo que está insertado dentro del software de cada uno de nosotros, como si no existiesen virus o problemas del sistema que desequilibran e impiden que éste corra tal como debe ser. La mayoría de humanos cuenta con eficaces programas antivirus que los inmunizan contra esa benéfica desventura, pero los que nos arriesgamos a navegar por el ciberespacio de nuestras vidas sin protección alguna, sabemos y esperamos el derrumbamiento total, porque después de él, saldremos fortalecidos con mas bytes para disfrutar del próximo encuentro que ¿quien sabe? Puede ser el definitivo. Los demás continúan percibiendo sus vidas, mientras tanto, a través del protector de pantalla “social”, que les oscurece las ideas, los sentimientos y la capacidad para liberarse de sus “guías” sociales sin los cuales, quedarían desprotegidos contra las corrientes de alto voltaje que fundirían su sistema. Basta ya!La mediocridad propia me enferma, me impacienta, quiero ser yo nada más, pero si no soy nada, qué soy? Soy mediocre, lo admito sin regocijo ni remordimiento, soy un ente que debe superar su estándar (uno mismo) para encuadrarse dentro del orden del universo en el lugar que le corresponde. Los demás también son mediocres y son felices por ello… ¿seré siempre infeliz por saber lo que soy? En ocasiones, a pesar de todo el esfuerzo inhumano, el amor cristalino, la dedicación inusual, el esmero permitido, la tenacidad, la fortaleza interior, la esperanza en el mañana, el trabajo duro, la constancia inquebrantable, la fe totalitaria, el espíritu consciente, la capacidad de levantarse y seguir, el encanto diario, la planeación elegida, la lluvia de fuego mental, la aceptación de conceptos ajenos, la destreza interior y la lucha diaria, la misticidad del futuro, el ayuno de amores, la purificación de ideales, el encuentro con la creación, el valor invisible, la explosión de fuerzas, la dura determinación  y aplicación incondicional, la orientación correcta hacia la meta, la voluntad incorrupta, el deseo acuchillante y la preparación mental, el fracaso se presenta, aullando como verdugo y te muestra la que la realidad son las cuatro paredes que la vida guarda para cada espíritu temerario que osa desafiar sus leyes inmutables… Así, solo queda el polvo, la nada de lo que somos, el haber vivido ilusionados y alimentados por el orgullo de alcanzar las metas que cualquier hormiga programada puede lograr, pero cuando se presenta el momento definitivo, nos acobardamos y hasta lloramos, al ver la posibilidad del derrumbe espectacular del mundo de sueños, de falsas percepciones, de autoengaños inducidos por la necesidad de compartir un poco de cariño, de la terquedad en compaginar vidas divididas, en ayudar y sufrir por los problemas ajenos, en confundir estúpidamente un te quiero con un te amo, en escuchar, ver y sentir lo que se quería, sin comprender que no existe nada, desgraciada y absolutamente nada de lo que tu enferma alma creía….. !Claro¡ La vida es aventura y sufrimiento, desengaño y pasión, alegría y tristeza, toda la fuerza de la creaciónse refleja ahí…..
Domingo, 07 de Octubre de 2007 23:54 Autor: dunkelseele. #. Tema: Meditaciones No hay comentarios. Comentar.

Algún desvarío del pasado....

20071008062648-p5050058.jpgValdivia, LuisFrom:                     Valdivia, LuisSent:                      Monday 8 de Febrero de 1999 3:34 PMTo:                         Monica Daniel (E-mail)Subject:                 TENTEMOS AL DESTINO  ¿quien, Moni, dime quién no se ha preguntado alguna vez si cada uno vive de acuerdo a su destino? Somos seres que no solemos pensar en ese tipo de cosas, solo decimos: "es la voluntad de Dios" o "Dios lo quiso asi". Damos por sentado lo que nos ocurre como una manera de proyectar nuestras culpas y frustaciones a algo incomprensible, intangible, desconocido, que está "ultra" de nosotros. Desde que somos conscientes de nuestra propia existencia y todo lo que ello conlleva (placer, dolor, esperanza, amor, fe) hemos evitado las tentaciones del destino...¿qué es eso? ¿de que hablo? suena como nombre de telenovela barata para el pueblo dormido... Creo necesario un poco de precalentamiento mental para asimilar la idea propuesta mas adelante, por lo que lanzaré la incógnita: Si Dios (o como quiera que guste ser llamado) nos dio una capacidad para comprender ciertos misterios de la naturaleza, ¿también nos dio la posibilidad de elegir, o todo está bajo su estricto plan ? Puedo entender que de acuerdo a la naturaleza de cada persona, esta reúne ciertas características que la afectan  en se desarrollo evolutivo, una parte viene de las experiencias desde su mas remota infancia, que funcionan como molde para procesar todo lo que percibe, es decir, a través de una especie de gafas de la vida: esto me pasa,  luego actúo como mis registros me han enseñado a actuar en situaciones similares. Lo que sucede es que el conjunto de experiencias proveen ese molde de "así es la vida" y provoca que lleguen a confundir eso que les pasa con el destino. En otras ocasiones, liberándose de las gafas, aún el destino actúa sobre ellos, ...¿porqué? Si después de un serio autoanálisis la persona descubre que gira siempre sobre el mismo círculo de hechos repetitivos, y aún así cae, creo que el destino debe de mostrarse como es: una pendejez total. Pero no, el destino es algo mas poderoso, incluso que Dios mismo, porque Dios no se tienta para darnos inteligencia, dolor, amor, en cambio, el destino es frío y cruel, lo importante es como cada uno de nosotros lo asimile, ahí es donde podemos caer para siempre o levantarnos y enfrentarnos caída tras caída contra él, no en busca de un vencedor, sino en el diario andar de la existencia desnuda de cada ser humano.  Entonces, ...¿como tiento al destino? es como una bestia salvaje en espera de arrancarte un pedazo, o como un árbol lleno de manzanas que esperan a una mano para sus frutos, eso no importa, la cuestión no es ahogarte en él, sino mantener la cabeza a flote, para que tus ojos puedan mostrarte el camino entre las furiosas crestas de las olas saladas y frías, pero con fe, para que cuando veas el faro entre la noche, nades hacia él, con la incertidumbre de su existencia, ya que puede ser un espejismo mas como tantos has pasado, pero CON LA ESPERANZA DE QUE SEA REAL  y eso es la batería para que no sucumbas, y al llegar a él, quizás no signifique que ya se acabó, sino es la próxima partida a algo mejor (una isla paradisíaca) o para algo peor, una tempestad que puede destruirte, y si ya se acabó, si tu destino era llegar al faro, acéptalo como es..... Para tentar al destino, basta  nadar hacia la tormenta, y si estás ya en el faro, con subir a lo mas alto del y tirarte al agua, puedes morir en el agua o estrellarte con las rocas, pero si no lo intentas, nunca llegarás a tu isla o tu tormenta. Y tal vez tu preciada isla sea una prisión a futuro, y lo que buscas son tormentas con la esperanza subterránea de ser destruido, pero con la ilusión en la piel de vencerla..... Solo el destino tiene la respuesta a ello, porque ni Dios coquetea con él.......
Domingo, 07 de Octubre de 2007 23:26 Autor: dunkelseele. #. Tema: Meditaciones No hay comentarios. Comentar.

Feria de Tristán Narvaja, Montevideo...

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Montevideo, tarde apagada, frío tal cual Londres nebuloso, frio tal cual callejon donde los pasos de Jack evocan aun las desventajas de las chicas ante los carniceros.

Cuna, con la mirada de mi madre sobre mi, explorando, temerosa, preocupada por mi situación. Que tiene el niño? Fiebre alta, transita de la conciencia a la mas profunda inconciencia como de un vagòn a otro, tren en movimiento, zarandeadas inesperadas, !perdone señora! no fue mi intención golpearla con la mochila!.

Llegamos a estación Callao con Santa Fe. Ahi podriamos visitar el Ateneo, perdernos entre las butacas, acariciar lomos de libros...dale, sigamos....oops... el metro no para, sigue hacia...dónde? Plaza Italia? Pero si esa esa otra línea...

Luces rojas por la ventana, me acurruco en la cama... serán antenas? Al parecer si, ya que una emita luz intermitente, ya sabes, para los aviones, que con esta bruma nocturna, casi transilvanica, se impide un aterrizaje perfecto. Aquel despegue en Minneapolis, inolvidable, con nevada incluida y el 11/09 presente aún...Dady I am scare! Dady fingió control total y con dulzura pretendida, como una mueca, calmò a la pibe espantada.

Estación 9 de Julio! La estación de estaciones, combinaciones con lineas C,D! Aqui bajo para acercarme al hostel! mundo de gente, un crío llora...

Lloro desde la cuna, mi papá se asoma también, llegó después de un tràfico chilango incipiente...Teléfono, Doctor Cruz! Sinónimo de inyecciones y demás torturas, berreo con más fuerza...

Compramos buen queso en la feria de tristán, barato y saludable, además claro, de delicioso. En Uruguay hay 3 millones de personas y 14 millones de vacas. Garantia de que el queso no ha sido manoseado por muchos.

La cama me atrapa, aprece un remolino, no eso, no, tal vez unas cobijas de chicle, por mas que las quiero mover me cubren, de reojo miro la ventana, siguen las luces, ok, sigo en Montevideo, ya es una certeza.

Hora pico en 9 de julio, la gente corre, avienta a los demàs, busco la salida, ya sea eléctrica o escalera simple...me pierdo entre el bullicio... adónde voy? Al hostel? a la feria¿ al aeropuerto? a la cuna? a clase de tango o alemán....nunca ando sin un destino cierto.... o si???

La fiebre mantiene 6 pares de ojos sobre la cuna...entro al pasillo del subte C cuando recibo el piquetazo aaayyy que me hace aferrarme al asiento del avión mientras mi café vuela por los aires, turbulence, ya saben, delirios aviarios en el frío. Frío? Me dice Choco que la noche más fría en Montevideo fue ayer, bendita cosa! Uy, que tos que me cargo! Las cobijas ceden, siguen las lejanas luces rojas en la ventana... hora de preparar te y tomar penicilina, de otra manera nunca me curaré y tanto que ver afuera!

Jueves, 27 de Septiembre de 2007 22:49 Autor: dunkelseele. #. Tema: Meditaciones No hay comentarios. Comentar.


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