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DUNKELSEELE

La rutina anestesiante...

La rutina anestesiante... La Mediocridad se vuelve rutina, cuando a pesar de la vida, nuestras posibilidades de extinción se incrementan por la falta de güevos para alcanzar niveles superiores se presenta. Vivir como un simple mortal es lo que está insertado dentro del software de cada uno de nosotros, como si no existiesen virus o problemas del sistema que desequilibran e impiden que éste corra tal como debe ser. La mayoría de humanos cuenta con eficaces programas antivirus que los inmunizan contra esa benéfica desventura, pero los que nos arriesgamos a navegar por el ciberespacio de nuestras vidas sin protección alguna, sabemos y esperamos el derrumbamiento total, porque después de él, saldremos fortalecidos con mas bytes para disfrutar del próximo encuentro que ¿quien sabe? Puede ser el definitivo. Los demás continúan percibiendo sus vidas, mientras tanto, a través del protector de pantalla “social”, que les oscurece las ideas, los sentimientos y la capacidad para liberarse de sus “guías” sociales sin los cuales, quedarían desprotegidos contra las corrientes de alto voltaje que fundirían su sistema. Basta ya!La mediocridad propia me enferma, me impacienta, quiero ser yo nada más, pero si no soy nada, qué soy? Soy mediocre, lo admito sin regocijo ni remordimiento, soy un ente que debe superar su estándar (uno mismo) para encuadrarse dentro del orden del universo en el lugar que le corresponde. Los demás también son mediocres y son felices por ello… ¿seré siempre infeliz por saber lo que soy? En ocasiones, a pesar de todo el esfuerzo inhumano, el amor cristalino, la dedicación inusual, el esmero permitido, la tenacidad, la fortaleza interior, la esperanza en el mañana, el trabajo duro, la constancia inquebrantable, la fe totalitaria, el espíritu consciente, la capacidad de levantarse y seguir, el encanto diario, la planeación elegida, la lluvia de fuego mental, la aceptación de conceptos ajenos, la destreza interior y la lucha diaria, la misticidad del futuro, el ayuno de amores, la purificación de ideales, el encuentro con la creación, el valor invisible, la explosión de fuerzas, la dura determinación  y aplicación incondicional, la orientación correcta hacia la meta, la voluntad incorrupta, el deseo acuchillante y la preparación mental, el fracaso se presenta, aullando como verdugo y te muestra la que la realidad son las cuatro paredes que la vida guarda para cada espíritu temerario que osa desafiar sus leyes inmutables… Así, solo queda el polvo, la nada de lo que somos, el haber vivido ilusionados y alimentados por el orgullo de alcanzar las metas que cualquier hormiga programada puede lograr, pero cuando se presenta el momento definitivo, nos acobardamos y hasta lloramos, al ver la posibilidad del derrumbe espectacular del mundo de sueños, de falsas percepciones, de autoengaños inducidos por la necesidad de compartir un poco de cariño, de la terquedad en compaginar vidas divididas, en ayudar y sufrir por los problemas ajenos, en confundir estúpidamente un te quiero con un te amo, en escuchar, ver y sentir lo que se quería, sin comprender que no existe nada, desgraciada y absolutamente nada de lo que tu enferma alma creía….. !Claro¡ La vida es aventura y sufrimiento, desengaño y pasión, alegría y tristeza, toda la fuerza de la creaciónse refleja ahí…..

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