Valdivia, LuisFrom:Valdivia, LuisSent:Monday 8 de Febrero de 1999 3:34 PMTo:Monica Daniel (E-mail)Subject:TENTEMOS AL DESTINO¿quien, Moni, dime quién no se ha preguntado alguna vez si cada uno vive de acuerdo a su destino? Somos seres que no solemos pensar en ese tipo de cosas, solo decimos: "es la voluntad de Dios" o "Dios lo quiso asi". Damos por sentado lo que nos ocurre como una manera de proyectar nuestras culpas y frustaciones a algo incomprensible, intangible, desconocido, que está "ultra" de nosotros.Desde que somos conscientes de nuestra propia existencia y todo lo que ello conlleva (placer, dolor, esperanza, amor, fe) hemos evitado las tentaciones del destino...¿qué es eso? ¿de que hablo? suena como nombre de telenovela barata para el pueblo dormido...Creo necesario un poco de precalentamiento mental para asimilar la idea propuesta mas adelante, por lo que lanzaré la incógnita:Si Dios (o como quiera que guste ser llamado) nos dio una capacidad para comprender ciertos misterios de la naturaleza, ¿también nos dio la posibilidad de elegir, o todo está bajo su estricto plan ?Puedo entender que de acuerdo a la naturaleza de cada persona, esta reúne ciertas características que la afectanen se desarrollo evolutivo, una parte viene de las experiencias desde su mas remota infancia, que funcionan como molde para procesar todo lo que percibe, es decir, a través de una especie de gafas de la vida: esto me pasa,luego actúo como mis registros me han enseñado a actuar en situaciones similares.Lo que sucede es que el conjunto de experiencias proveen ese molde de "así es la vida" y provoca que lleguen a confundir eso que les pasa con el destino.En otras ocasiones, liberándose de las gafas, aún el destino actúa sobre ellos, ...¿porqué?Si después de un serio autoanálisis la persona descubre que gira siempre sobre el mismo círculo de hechos repetitivos, y aún así cae, creo que el destino debe de mostrarse como es: una pendejez total.Pero no, el destino es algo mas poderoso, incluso que Dios mismo, porque Dios no se tienta para darnos inteligencia, dolor, amor, en cambio, el destino es frío y cruel, lo importante es como cada uno de nosotros lo asimile, ahí es donde podemos caer para siempre o levantarnos y enfrentarnos caída tras caída contra él, no en busca de un vencedor, sino en el diario andar de la existencia desnuda de cada ser humano.Entonces, ...¿como tiento al destino? es como una bestia salvaje en espera de arrancarte un pedazo, o como un árbol lleno de manzanas que esperan a una mano para sus frutos, eso no importa, la cuestión no es ahogarte en él, sino mantener la cabeza a flote, para que tus ojos puedan mostrarte el camino entre las furiosas crestas de las olas saladas y frías, pero con fe, para que cuando veas el faro entre la noche, nades hacia él, con la incertidumbre de su existencia, ya que puede ser un espejismo mas como tantos has pasado, pero CON LA ESPERANZA DE QUE SEA REALy eso es la batería para que no sucumbas, y al llegar a él, quizás no signifique que ya se acabó, sino es la próxima partida a algo mejor (una isla paradisíaca) o para algo peor, una tempestad que puede destruirte, y si ya se acabó, si tu destino era llegar al faro, acéptalo como es.....Para tentar al destino, bastanadar hacia la tormenta, y si estás ya en el faro, con subir a lo mas alto del y tirarte al agua, puedes morir en el agua o estrellarte con las rocas, pero si no lo intentas, nunca llegarás a tu isla o tu tormenta.Y tal vez tu preciada isla sea una prisión a futuro, y lo que buscas son tormentas con la esperanza subterránea de ser destruido, pero con la ilusión en la piel de vencerla.....Solo el destino tiene la respuesta a ello, porque ni Dios coquetea con él.......
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