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DUNKELSEELE

…y resulta que las palabras perdidas, extraviadas, de pronto tomaron forma, ya no en párrafos de prosa, sino en un caudal de besos, abrazos y caricias, y sorprendida, sonreíste y aceptaste el nuevo discurso,  tomaste la parte más poética de la obra, la suavizaste con tu aliento y al final del párrafo le imprimiste sabor a eternidad.

El siguiente capítulo cautivó tu atención, un ejército de abrazos tomaba por asalto tu cuerpo, el cual al principio quiso resistir vanamente, cediendo poco a poco al ritmo en que brincaron una serie de exquisitos susurros a tu oído, llevándote a paraísos donde habías dejado señales para un reencuentro jamás alcanzado hasta entonces…

Deconstruiste así las formas gramaticales, batiste la ortografía y surgieron entonces inmaculados versos, que flotaban girando alrededor de tu cuerpo finalizando en tu cuello dejando así un excelso collar, marco perfecto para tu inmensurable sonrisa.

Tus páginas volaron como libélulas y montada en una, recorriste narraciones extraordinarias jamás leídas, jamás pensadas, jamás imaginadas…cruzaste ríos filosóficos y llegando a la cascada mágica, te bañaste en sus aguas y decidiste ser sirena y princesa, convocaste a colegas acuáticos y se armó un festival en grande, y en medio del bullicio, te alejaste a la orilla.

Viste entonces mi figura contemplando el río y la cascada, acompañado de una botella y cera, espiaste mis movimientos y descubriste que escribía yo ésta historia, y resulta que las palabras perdidas, extraviadas, de pronto tomaron forma, ya no en párrafos de prosa, sino en un caudal de besos, abrazos y caricias, y sorprendida sonreíste y aceptaste el nuevo discurso, tomaste la parte más poética de la obra, la suavizaste con tu aliento y al final del párrafo le imprimiste sabor a eternidad…

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