La mer II
-No tienes idea mijo, dicen que su aroma se percibe a kilómetros y kilómetros de distancia, que puedes dormir arrullado con sus movimientos y que cuando se encrespa, golpea furiosamente sobrepasando sus límites. Por las noches se tranquiliza y hace bailar a la misma luna en su espejo, hasta que la otra, tímida, sonríe. Muchos han decidido dedicar su vida a él y alimentan a sus familias con sus frutos, en ocasiones arriesgan la vida y llegan a lugares muy, muy lejanos. ¿Sabes? muchos antigüos tesoros están ocultos bajo su manto, símbolos de otros tiempos y ejemplo de que la codicia no ha cambiado. Nunca tuve oportunidad de conocerlo, algún día iremos, mijo, algún día...-..............................................................................................................................................................................................................................................................................................................................
Pasados unos meses, ningún médico pudo hacer hablar al solitario náufrago, por lo que decidieron enviarle a un hospital psiquiátrico, donde encontraran una solución o por lo menos, otro mecenas para mantener al mudito loco.
Al pasar por el lobby del hotel, el joven puso atención inusitada hacia una ventana que daba a la calle, presto, salió corriendo haciendo que sus acompañantes le persiguieran para no perderlo. El joven cruzó la calle, entró a una sucia cantina y se detuvo frente a un piano Steinway, de media cola. Acarició con su mirada y después con su mano el lomo del mismo, comunicándole su sentir, su dolor...
Tomó asiento y comenzó a tocar maravillosamente, con una ejecución virtuosísima que dejó impactados a los comensales y a los perseguidores que en ese momento arribaban; la música rebotaba en paredes, endulzando cristales, derritiendo vanidades, acrecentando regocijos.
1 comentario
OjO -
:D